Kiani Del Valle
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PerformanceCasa del Lago
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Fechas:
21 de marzo
Sede:
Casa del Lago

Tiempo: 18 h
Entrada: Gratuita
Kianí del Valle estrenará la versión solista de Mundos Rotos en Casa del Lago como parte del Festival TONO. Esta primera puesta en escena integrará la dirección, coreografía y performance de del Valle, acompañada por música original en vivo compuesta e interpretada por Kelman Durán. Este estreno mundial marca la primera etapa de la versión para directo de esta obra: Mundos Rotos se desarrollará como una pieza operística de conjunto dentro del marco del teatro-danza.
En Mundos Rotos, del Valle propone una profunda reflexión sobre la condición global contemporánea, subrayando la imperiosa necesidad de la conexión humana recíproca, así como las complejas relaciones metafísicas y emocionales que mantenemos con las realidades espaciales y existenciales que nos rodean. Mundos Rotos nace como un ensayo escrito que se reinterpreta en forma de ensayo fotográfico coreográfico, protagonizado por su compañía de danza, KDV Performance Group, y transforma en una pieza performativa para solista, estructurada en tres actos diferenciados que recorren un itinerario temático: desde paisajes deconstruidos y devastados, pasando por una etapa de conexión física urgente, hasta un desenlace marcado por el desapego y las consecuencias derivadas del abandono de los vínculos que nos unen.
MUNDOS ROTOS
“Estos mundos están rotos; son múltiples, destrozados y perdidos, y aún no sé cómo hemos llegado hasta aquí.
Mundos quebrados, cuyas grietas se hunden tan hondo
que al caminar, tememos precipitar en el abismo.
Cada día es un rito solemne:
Unimos, con manos cansadas, este suelo fragmentado
a las almas que lo habitan, buscando sostener lo que queda.
Estos mundos están rotos, desgarrados por el conflicto y el abandono,
donde el delicado equilibrio de la vida ha sido destrozado
por la violencia, la pérdida y el implacable paso del tiempo.
Cegados por el ruido y las demandas que nos atrapan,
no logramos ver los corazones ajenos,
ni mirarnos a los ojos para reconocernos.
Estos mundos llevan las cicatrices de promesas olvidadas,
relaciones quebradas y la implacable búsqueda del poder
que ignora el precio humano,
y al romperse, revelan una vulnerabilidad profunda:
lo frágiles que son nuestras conexiones,
lo incapaces que somos de sanar juntos,
y lo fácil que se deshilan los hilos que nos unen.
Pero en esa ruptura se oculta un testimonio silencioso de resistencia.
¿Podrá florecer?
Es una llamada muda a reconocer nuestras heridas compartidas
y a buscar la sanación más allá de las ruinas.
¿Tenemos el valor?
¿Hasta qué profundidad alcanza tu amor?
Mi amor, nuestro amor.
Te he extrañado, y en ese extrañar, me he perdido a mí mismo.
Entre tantos escombros, no logro verte,
no me encuentro en el reflejo.
¿Somos almas dispuestas a hacer el trabajo?
En estos fragmentos destrozados, los mundos chocan y sangran,
los sueños yacen fracturados bajo el peso del silencio.
Pero de esas grietas brota una luz tenue,
susurros de esperanza entre las ruinas,
recordándonos que incluso en la ruptura
nace la semilla del renacer,
la promesa de un nuevo comienzo.
Es urgente mirarnos a los ojos;
no podemos dejar que el tiempo se nos escape.”
— Kianí del Valle